Final alternativo 3
La feroz bestia sopló y sopló, luego volvió a soplar, pero la casa no se movía, por lo que llamó a su papá para que le ayudara. Juntos soplaron y soplaron y volvieron a soplar, pero no lograron derribar la casa.
Los cerditos celebraban dentro de su hogar, pero el lobo tenía más refuerzos que fueron llegando uno a uno con sus fuertes pulmones. Más de cuarenta amigos estaban fuera de la casa y los chanchitos estaban comenzando a preocuparse, porque la casa se estaba moviendo cada vez más.
Cuando ya habían setenta y cuatro lobos la construcción no resistió y se fue al suelo dejando a los cerditos expuestos. Todos los lobos se abalanzaron sobre ellos y como eran muchos se dieron todos un fuerte cabezazo. Entonces comenzaron a discutir y pensaron en cómo podrían repartir solo tres lechones entre tantos lobos. Uno de ellos pidió las piernas para hacer un jamón, otro pidió las espaldas para hacer unos lomos al horno, pero no había forma de que todos tuvieran una buena porción, hasta que uno de ellos sugirió una idea brillante ¡carne molida!
Todos estuvieron de acuerdo y cuando fueron a ver a los cerditos, ellos ya se habían ido aprovechando la distracción de los lobos.
Los tres cerditos se tomaron de la mano y fueron a vivir a la ciudad donde vivieron felices para siempre.
Fin
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